Teresa Berganza fue denominada “la mezzosoprano del siglo” tras
su debut en Italia (Milán) y Francia (Aix-en-Provence) en 1957. En
1958 interpretó junto a María Callas la ópera Medea de Cherubini
en Estados Unidos (Dallas). Este éxito inmediato al inicio de su
carrera la hizo sentir la responsabilidad y el respeto hacia el
público por siempre.
Nacida en Madrid en 1933 se formó en composición, armonía,
música de cámara, historia de la música, dirección orquestal,
piano, órgano, canto y técnica vocal.
Fue una maravillosa intérprete de Mozart, Rossini, de Falla, Gluck y
Haendel. Difundió el repertorio en español: la zarzuela, las
canciones de Manuel García, Montsalvatge, de Falla y García
Lorca, fueron conocidas en todo el mundo con sus recitales. Su
legado forma parte de la caja de las Letras del Instituto
Cervantes.
En 1977 interpretó la Carmen de Bizet y fue desde entonces la
más aclamada de las cantantes en este rol. Su versión marca un
antes y un después en la historia de la música gracias a la
fidelidad de su canto con la partitura de Georges Bizet.